Esta nueva técnica patentada de ortodoncia facilita que los huesos de los maxilares permitan que los dientes puedan moverse de forma mucho más rápida y con menos complicaciones que las técnicas actuales. El proceso se acelera de manera que el tratamiento puede ir de 4 a 8 meses, en vez de un tratamiento convencional, que tiene una duración de unos 2-3 años. |